

Zornotza (Amorebieta) es una de esas zonas de Bizkaia interior donde los pisos suelen tener buenas proporciones pero acabados de otra época. En este proyecto trabajamos exactamente eso: una vivienda con potencial estructural claro, con la que había que «hacer sitio a la luz» antes que ninguna otra cosa.
Es un proyecto que ilustra bien cómo abordamos una reforma integral en Zornotza: pocas paredes, blanco luminoso, y decisiones técnicas discretas que hacen que la vivienda funcione todos los días sin tener que pensarla.

En pisos como este —Zornotza, Amorebieta, Berriz, Iurreta— la distribución original suele encerrar la cocina en un espacio propio. Se hizo así porque cuando se construyeron esos edificios, la cocina era un espacio de servicio, no un espacio social.
Aquí abrimos la cocina al salón comedor. No la fundimos: la conectamos por una puerta y una cristalera, dejando la opción de aislar cuando se cocina algo con olor y de ampliar visualmente el resto del día. Es la decisión que más metros y más luz añade a un piso sin ampliar la casa.


Toda la vivienda va en suelo vinílico en tono muy claro. Es una decisión que sigue teniendo pegas de imagen («no es madera») pero técnicamente aporta:
La calidad del vinílico ha subido mucho en los últimos años. Los productos de gama media-alta (5 mm de grosor, capa de uso 0,5-0,7 mm) son indistinguibles a la vista de un parquet, y aguantan claramente mejor el día a día.
El almacenaje es la segunda decisión que más impacto tiene y la que más se descuida. En esta vivienda planificamos cuatro armarios empotrados —dos en dormitorio principal, uno en habitación secundaria, uno en distribuidor— todos en tono blanco igualando el frente al tabique, con interiores en tejido textil: cajones forrados, baldas semirrígidas, colgadores metálicos discretos.


En el baño principal instalamos lavabo doble —dos senos independientes con encimera continua— porque en una vivienda de dos habitantes, dos personas se lavan los dientes a la misma hora todos los días y compartir un solo lavabo tiene coste real de vida.
Y en el inodoro, bidé integrado: un WC japonés con función de bidé sin necesidad de un aparato aparte. Ahorra 40-50 cm de baño y funciona igual que un bidé independiente (agua templada, presión regulable). Es una decisión que hace 5 años era rara y hoy la pedimos en el 60% de los baños que reformamos.
Distribuimos hilo musical por techo en todas las estancias principales (salón, cocina, dormitorio, baño), con altavoces empotrados discretos y control por Wi-Fi. Es un extra que en obra cuesta poco (mientras las regatas están abiertas) y que después es imposible añadir sin volver a levantar techos.
Espacios llenos de luz con un diseño muy blanco y limpio. En una vivienda de Zornotza como esta, es más importante lo que quitas —tabiques, sombras— que lo que pones.
Una reforma integral así en un piso de 80-100 m² en Zornotza o Amorebieta se mueve habitualmente entre 800 y 1.200 €/m² según nivel de acabados. El plazo típico es de 3 a 4 meses desde el vaciado, incluyendo apertura de tabique cocina-salón, instalaciones nuevas completas (electricidad, fontanería, aire acondicionado si aplica), baños completos con lavabo doble, cuatro armarios a medida y todos los suelos.
Lo que más pesa en el presupuesto en este tipo de reforma: instalaciones nuevas (30-35%), albañilería y suelos (25%), carpintería a medida (armarios, cocina, puertas) (20%), baños y sanitarios (15%) y el resto en pintura, iluminación y detalles.
Trabajamos habitualmente en Zornotza, Amorebieta, Berriz, Iurreta y toda la comarca de Duranguesado. Primera visita técnica sin compromiso.
Sí, si el suelo actual está firme, plano y no tiene humedades. Se instala una manta técnica intermedia y encima el vinílico clic. Ahorra el coste y los plazos de retirar el suelo original. En viviendas con suelos hidráulicos originales, incluso protege la pieza antigua bajo el nuevo suelo.
Depende del tabique. Si es de tabiquería (ladrillo hueco, pladur) no estructural, basta con comunicación previa de obra menor en Amorebieta. Si el tabique es estructural (poco frecuente entre cocina y salón), sí requiere licencia mayor con proyecto técnico.
Muy poco si se prevé desde el proyecto eléctrico: aproximadamente 200-350 € por altavoz empotrado (incluye cableado y altavoz), más el amplificador con receptor Wi-Fi (150-350 €). Una vivienda de 4 estancias con hilo musical completo ronda los 1.200-1.700 € en obra. Instalado después sale al doble por regatas nuevas.
Fotografías originales publicadas en el Instagram de Izarte —
Reforma en Zornotza.