

Reformar una clínica dental no es reformar un local cualquiera. La sala en la que un paciente espera treinta minutos antes de sentarse en el sillón puede rebajar o multiplicar la ansiedad que arrastra desde casa; el diseño no es decoración, es parte del tratamiento.
En este proyecto, la reforma integral de una clínica dental en Getxo, el encargo fue explícito: crear un espacio profesional de última tecnología que no oliera a clínica. Que la gente al entrar se olvidase de que iba a una consulta médica. Este es el resultado.

El punto de partida era una clínica dental en funcionamiento con la estética habitual del sector: blancos hospitalarios, iluminación fría, mobiliario clínico, revestimientos técnicos. Todo cumplía la normativa sanitaria pero ninguno de los elementos ayudaba al paciente a bajar el pulso antes de la cita.
Nuestra decisión de proyecto fue reformular la clínica como un espacio de hostelería con función médica: mantener toda la infraestructura técnica (compresores, RX, esterilización, evacuaciones), pero envolverla en un lenguaje interior más propio de un hotel boutique que de un centro sanitario.



Una clínica dental —y cualquier centro sanitario— tiene un pliego técnico duro que se cumple sí o sí. Lo detallamos porque conviene que un promotor lo tenga claro antes del proyecto:


Un espacio cálido y familiar donde la comodidad y la innovación se encuentran. La tecnología dental de última generación no tiene por qué presentarse en un envoltorio frío.
Como orden de magnitud, la reforma integral de una clínica dental de 100-180 m² con 3-4 gabinetes, esterilización, RX y recepción, se mueve habitualmente entre 1.100 y 1.800 €/m² según el nivel de acabados y la carga técnica (equipos, ventilación, RX). El plazo típico es de 3-5 meses desde el vaciado hasta la entrega, sin contar el tiempo previo de proyecto y licencia sanitaria.
Los conceptos que más pesan en el presupuesto son, por este orden: ventilación mecánica y evacuaciones, electricidad reforzada (potencia + tomas por gabinete + regletas médicas), equipos técnicos (compresor, aspiración central, esterilizador) y revestimientos técnicos. El diseño interior y los acabados de la zona pública son un porcentaje relativamente bajo del total, y son —irónicamente— los que más impactan al paciente.
Trabajamos reformas de clínicas dentales, consultas médicas y estéticas en Bizkaia. Primera visita técnica sin compromiso: vemos el local, revisamos normativa aplicable y pasamos presupuesto orientativo.
De 3 a 5 meses desde el inicio de obra, según carga técnica. La fase previa de proyecto, presupuesto y licencia sanitaria puede sumar otros 2-3 meses. Recomendamos iniciar el proceso con 6-8 meses de margen sobre la fecha objetivo de apertura.
Es posible por fases —por ejemplo, cerrando un gabinete a la vez— pero encarece la obra (15-20% más) y alarga el plazo. La mayoría de nuestros clientes prefieren cerrar 3-4 meses y reabrir con la clínica completa. Con planificación previa (redirigir pacientes en tratamiento, avisar con antelación) el impacto en facturación es asumible.
Sí. Cualquier reforma de un local sanitario que implique cambios en la distribución, instalaciones o superficies requiere proyecto técnico visado firmado por arquitecto o arquitecto técnico según el alcance, además de la posterior licencia sanitaria del Gobierno Vasco.
Sí. Ejecutamos proyectos de clínica en toda Bizkaia (Bilbao, Getxo, Portugalete, Santurtzi, Barakaldo, Amorebieta) y puntualmente en Álava y Gipuzkoa. La primera visita es siempre presencial.
Fotografías originales publicadas en el Instagram de Izarte —
Proyecto clínica dental Getxo.