

Proyecto · Santurtzi · Bizkaia
En primavera de 2025 hicimos dos cocinas en Santurtzi con muy pocas semanas de diferencia. Los propietarios eran distintos, las viviendas no se parecían, y sin embargo las dos decisiones proyectuales acabaron persiguiendo lo mismo: una cocina que no se pase de moda dentro de diez años.
Como los dos proyectos coincidieron en el mismo barrio y en el mismo trimestre, tiene sentido contarlos juntos. Sirven bien para entender cómo abordamos una reforma de cocina en Santurtzi: qué preguntamos antes de dibujar, dónde ponemos el dinero y qué materiales llevamos siempre a la primera reunión.

La primera fue en la calle Jenaro Oraá. Los propietarios nos pidieron una cocina que sirviera para una pareja que cocina de verdad, sin renunciar a que fuera «bonita cuando llegara gente». Dos condiciones típicas que normalmente se resuelven mal por separado y bien por junto.

Distribución en L, muebles blancos mate hasta el techo —aprovechar la altura libre del piso antiguo era obligado—, tiradores en negro que rompen la uniformidad sin llamar la atención, y encimera y frontal en mármol calacatta. La veta del mármol es lo único que «habla» en toda la estancia; el resto se calla a propósito.


Debajo del mueble alto pusimos LED continuo en toda la L. Es la iluminación que más se agradece a diario y la que peor se resuelve cuando llega tarde en la obra. Aquí la dejamos prevista desde el proyecto eléctrico, no de última hora.
Los electrodomésticos altos (horno + microondas) los apilamos en columna a la derecha para no comer metro lineal de encimera de trabajo, que es donde vale la pena tener espacio libre. Suelo en tarima clara, para que la cocina «abra» en vez de encajonarse.
Una elección elegante y atemporal que refleja bien el estilo de la familia y su forma de vivir el hogar.
Semanas después, también en Santurtzi, entregamos otra reforma con un programa distinto: cocina abierta al salón, isla protagonista, y respetar una columna estructural de hormigón visto que no se podía tocar y que decidimos convertir en detalle arquitectónico en vez de esconderla.


La isla es la pieza clave. Encimera en cascada —el mármol baja por el lateral hasta el suelo— con la inducción integrada a ras, sin cambio de material. Es un detalle caro de resolver bien (hay que fresar la piedra a medida y calcular el hueco eléctrico exacto), pero es el que hace que la cocina se lea «de una pieza» en lugar de «muebles más electrodomésticos».
La combinación de tonos arena y madera aparece en los muebles altos (una parte blanco mate, otra chapa de madera clara) y se remata con el mismo suelo de roble que continúa desde el salón. Todo tirando de la misma paleta, sin sorpresas cromáticas.
Moderna, atemporal, cálida y con mucha personalidad. La isla, con la encimera en cascada, es la pieza que da el carácter a toda la cocina.
Los dos proyectos comparten decisiones que no son casualidad. Son las que aplicamos siempre que una familia nos encarga una reforma de cocina en Bizkaia y nos dice «queremos algo bonito pero que no se pase de moda»:
Como referencia —cada obra es un mundo— una cocina de este tipo, con demolición, cambio de instalaciones (fontanería, electricidad y gas si aplica), albañilería, alicatado o revestimiento continuo, encimera de piedra a medida, muebles y electrodomésticos, se mueve habitualmente entre 3 y 6 semanas de obra desde el vaciado. El detalle que más plazo añade suele ser el corte de la encimera (2-3 semanas de fábrica en piedras naturales o porcelánicos gruesos), por lo que se pide en cuanto están confirmadas las medidas finales del mueble.
En cuanto a presupuesto, la horquilla del sector para reformas de cocina de gama media-alta en Bizkaia se mueve entre 12.000 y 25.000 € dependiendo sobre todo de los metros de mueble, si hay isla y el nivel de electrodomésticos. Las decisiones que más disparan la cifra son —por este orden— la encimera con cascada, la campana integrada de techo y el suelo continuo.
Si vives en Santurtzi, Portugalete, Sestao o alrededores y estás pensando en reformar la cocina, la primera visita es sin compromiso. Vamos, medimos, escuchamos cómo se cocina en casa y pasamos un presupuesto realista antes de encargar nada.
Sí, siempre que el resto de la vivienda esté habitable. Habilitamos una zona provisional (microondas, frigorífico y fregadero portátil) y sellamos la cocina con lonas para contener el polvo. Las 3-4 semanas de obra son incómodas pero no obligan a mudarse.
Depende. Si no se tocan tabiques ni se abren huecos nuevos, en Santurtzi como en la mayoría de municipios de Bizkaia basta con una comunicación previa de obra menor. Si se abre la cocina al salón derribando tabique, sí se necesita licencia. Lo tramitamos nosotros.
Para uso intensivo recomendamos porcelánico o cuarzo compacto antes que mármol natural. El mármol es más cálido visualmente pero se mancha con ácidos (limón, vino, tomate) si no se sella cada 1-2 años. En las cocinas de Santurtzi trabajamos con material tipo mármol/porcelánico de gran formato para tener la estética del mármol sin el mantenimiento.
Fotografías originales publicadas en el Instagram de Izarte —
cocina Jenaro Oraá y
cocina con isla.